domingo, 12 de octubre de 2008

Creando hábitos de estudio en los hijos

Cuando los niños comienzan con la educación sistemática, es el momento propicio para la instauración de los hábitos de estudio. Uno de los aprendizajes más importantes es el aprender a estudiar. ¿Dónde y cómo debe hacerlo?

El niño que aprende hábitos de estudio realizará esta actividad en forma constante, sin que dependa de su estado de ánimo. Y esta perseverancia le ayudará durante toda su vida.

En este proceso, el rol de los padres es muy importante, principalmente durante los primeros años, porque generalmente los pequeños necesitan de un apoyo para mantener su atención durante periodos prolongados.

Pero además de la supervisión, es fundamental que los padres motiven a sus hijos, por ejemplo premiando su esfuerzo, y además les proporcionen un espacio apropiado para el estudio.


Algunas condiciones necesarias

· El lugar de estudio puede ser su propia habitación o una pieza en la casa adecuada especialmente para el estudio.

· En el lugar de estudio se deben considerar algunos elementos básicos necesarios, como una mesa o escritorio de tamaño acorde al porte del niño, una silla y estantes para que guarde sus libros y cuadernos. Es recomendable que mantenga los materiales a mano, para evitar la necesidad de levantarse e interrumpir los estudios.

· Lo importante es que este lugar sea siempre el mismo, de manera que el niño se acostumbre a él y no existan nuevos distractores cada vez que va a estudiar o a hacer tareas. El estudio o las tareas se deberían realizar todos los días aproximadamente a la misma hora y respetando siempre el mismo lugar, para establecer una rutina. De esta forma, el niño asociará el horario y el lugar con el hecho de estudiar o hacer tareas. Si no existen obligaciones escolares, puede sentarse a la hora acordada en el mismo lugar para ordenar los cuadernos.

El escritorio del niño

.La postura correcta al sentarse

· El lugar debe ser en lo posible silencioso, lejos de la televisión, radio, teléfono y otros ruidos.

· El espacio debe permitir la concentración y la atención mantenida en una actividad. Por eso es recomendable que el niño no tenga elementos visuales al frente que lo distraigan, como pósters, fotografías o una ventana.

· Evite distracciones de amigos, hermanos u otras personas.

· El lugar debería tener una ventilación adecuada e iluminación natural. Lo ideal es que provenga desde el lado posterior izquierdo de la mesa o escritorio.

· También es importante mantener una temperatura adecuada, es decir, agradable y constante de manera de evitar fluctuaciones bruscas que afecten la concentración o la salud.

Recomendaciones

· Antes de sentarse a estudiar, el niño debe preparar todos los materiales que va a necesitar, como libros, lápices y goma de borrar, para no perder tiempo buscándolos cada vez que los necesita y evitar distracciones innecesarias.

· Es necesario que el niño se distraiga o descanse un periodo corto de 20 a 30 minutos después de almorzar o tomar once. En lo posible, que no salga a jugar con los amigos o vea televisión, porque es difícil interrumpirlos para iniciar el estudio. Es preferible que se cambien de ropa o jueguen con juguetes.

· Es aconsejable que los periodos de estudio personal no sobrepasen lo que dura un periodo normal de clases, es decir, 45 a 90 minutos. Si el niño se siente cansado, es mejor que interrumpa las tareas, descanse 15 a 30 minutos y después reinicie.

· Los padres deben apoyar al niño en sus trabajos y estudio. Esto no implica realizar las actividades con él ni por él, sino responder sus dudas, ayudarlo a recopilar material o indicarle dónde debe buscarlo. Además, ayudarle a organizar su trabajo, escuchar comentarios acerca de su lectura o estudio y preguntar acerca de ella. De esta forma lo motiva a estudiar y aprender. Si los padres valoran la importancia de aprender, fomentarán el interés del niño por realizar esta actividad.

· Las tareas o el estudio deben realizarse sin interrupciones. Es importante ser consecuentes: si se valora el estudio, no se debe postergar ni interrumpir esta actividad por otra.

· Lo ideal es que el niño y los padres tengan claro que el proceso se ha terminado cuando se han guardado los materiales en la mochila, preparándolos para el día siguiente. En ese momento, y no antes, podrá ir a jugar.

· En niños mayores de 8 años, establecer un horario en conjunto con el niño, para involucrarlo y responsabilizarlo también a él.

· No asociar estudio con premios o castigos. Es importante generar la motivación por aprender más que por conseguir un regalo o evitar algo negativo.

Fuente : Padres Ok



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